sábado, 2 de agosto de 2014

Versos de oro






Honra a tu padre  y a tu madre.
Sé amable con tus familiares y tur íntimos. 
Elige por amigo al más destacado en virtud;
Atiende a sus insinuaciones y aprende de sus ejemplos.
Discúlpale las faltas mientras puedas.
Concilia el poder con la necesidad.
Y ahora, aprende a combatir y a vencer tus pasiones.
Sé sobrio en el comer, activo y casto.
No te entregues jamás a la cólera.
Ni en público ni en secreto obres mal.
Ante todo respétate a tí mismo.
Reflexiona siempre antes de obrar.
Que la justicia rija todos tus actos.
No olvides que un poder inexorable ordena a todos morir.
Y que los fáciles honores y los bienes de fortuna son inciertos.
Que como se adquieren puédense perder.
Sea adversa o favorable, alégrate con tu suerte,
Pero trata con energía de mejorarla.
Piensa que el destino es más benévolo.
Con los que lo comprenden y a sus lecciones se ajustan.
Difícil es clasificar los razonamientos de los hombres.
El filósofo reflexiona antes de admitirlos.
Si ves que el error triunfa, revístete de paciencia y espera.
Escucha y grava en tu corazón lo que sigue:
No te seduzcan jamás las palabras ni los hechos de nadie.
De insensato es hablar y obrar sin premeditación.
Consulta, delibera y elige libremente tu conducta.
Trata de edificar en el presente lo que será realidad en el porvenir.
No alardees de lo que no entiendas.
Pero aprende cuánto tengas que aprender.
Jamás descuides la salud del cuerpo,
Dale con mesura de comer y beber,
Ejercicio y oportuno descanso.
Armonía es todo aquello que no incomoda.
Acostúmbrate a vivir una vida propia y sin lujo.
Evita caer en extremos y provocar el desdén o la envidia.
Elige en todo un justo medio razonable.