martes, 5 de mayo de 2009

El triunfo de Pimpinela Escarlata


Hace tiempo que tenía el libro, la verdad es que no recuerdo desde cuando, pero era de esos libros que reservaba para " leer algun día, cuando tuviera tiempo" .
En principio no me animaba porque en mi interior lo tenía catalogado como para un público infantil o quizá un poco adolescente.
Pero , en el repaso que de un tiempo a esta parte llevo haciendo de mis libros, le ha tocado el turno.
Desde la primera página me sorprendió, no era lo que yo esperaba.
En mi opinión es un libro de caballerias con tintes románticos.
Se desarrolla en tiempos de la revolución francesa , y resulta bastante entretenido.
Narra la historia , mezclándola con la vida de sus personajes.
Mi consejo: leélo, pasarás un buen rato.
¿ Existió de verdad la Pimpinela Escarlata?.
Qué valiente, romántico, osado, intrépido el personaje, y para colmo fiel a su esposa.

sábado, 2 de mayo de 2009

Sorpresa

Era un dia cualquiera, como tantos otros, con prisas, tensiones, mucho stress y nervios, muchos muchos nervios.
El trabajo se nos acumulaba y no conseguíamos llegar a tiempo.
Pero apareció Ricard con cara de sorpresa y con una bonita caja.
La enviaban dirigida a nuestro taller, ¿quién podría pensar en nosotros en esos momentos?.
Y para colmo ¿ flores?, si fueran bombones los comeríamos entre todas pero ¿regalar unas flores para nosotras?
Un tanto peculiar , la verdad.
A pesar de la urgencia del trabajo, todas nos paramos para ver lo que traía Ricard.
Yo, ni me levanté, total, ya las vería cuando las sacaran , a fín de cuentas ¿ para qué?.
Pero Ricard puso cara de sorpresa mientras iba leyendo la tarjeta que iba dentro de la caja.
-- Para Alicia-- Entonces sí me levanté extrañada, la verdad, sería una broma de mis compañeros, ¿ quién me mandaría flores a mí?.
George Clooney no creo que fuera y mucho menos Serrat , si hubiera sido así , yo estaba dispuesta a desmayarme en cualquier momento.
Pero las mandaban Liz y Bob Fuller, unos amigos estupendos, consiguieron emocionarme.
Las flores eran de verdad preciosas, y rosas de colores suaves y dulces.
Cuando miro una rosa, me embeleso ante su perfección, su ternura, belleza, colorido y no sé.... es algo especial para mí.
Les conocí en Navidad. Enseguida congeníamos a pesar de la barrera del idioma, pero nos sentíamos cómodos, en familia, reímos y planemos sobre el nombre de nuestros nietos.
La situación ha cambiado pero yo quiero seguir considerandolos mis amigos.
Pienso que hemos de rodearnos de buenas personas estén donde estén y ellos son así: mis amigos.
Gracias a ellos por este bello regalo.

domingo, 26 de abril de 2009

60 AÑOS

60 años.
Ya soy mayor?
Yo no quiero ser mayor; quiero seguir siendo una niña, pero también quiero ser una adolescente enamorada y quiero seguir siendo una joven madre disfrutando de la infancia de sus hijas. También quiero ser una abuela disfrutando de su nieta, pero no quiero sentirme mayor.
Es así como me siento, pero no quiero.
Mi nieta me dice que aún no lo soy; dice que seré mayor cuando tenga 65 años.
Bueno, es un consuelo, aún me quedan 5 años.

Mi 60 cumpleaños se celebró especialmente, tanto por mi familia como por mis compañeros de trabajo.
Me da un poco de miedo esa diferencia con los otros cumpleaños.
¿Qué pasa?
¿ Que cuando cumples 60 ya te queda poco?
Pues tendré que darme prisa por hacer todo lo que he ido dejando para hacer cuando sea mayor.

En principio mi hija me hizo unas deliciosas bolitas de chocolate para comerlas con mis compañeros de trabajo.

Fueron todo un éxito.

De mañana temprano, recibí el primer regalo: un precioso collar con cuatro figuritas ( una por cada una de mis hijas, y las otras dos por mis dos nietos), así que este collar se convirtió desde ese día en algo muy especial para mí.

Mis compañeros de trabajo me sorprendieron totalmente.
Primero Paquita llegó con una tarta hecha por ella cubierta de frutos secos, riquísima.
Bueno, eso quizá hubiera podido esperarlo, porque ella es así.
Pero después llegó con un gran paquete, que ése sí consiguió sorprenderme!
Entre todos me regalaron un joyero encantador, blanco y grande.

Pero aún había más!
Dentro había un marco de fotos también blanco con unas flores delicadísimas.

En fin, que con estos regalos no me queda más remedio que cambiar el decorado de mi tocador y ponerlo de acuerdo con el joyero y cuadro porque quiero que se vea todo de acuerdo con estos pequeños tesoros.

Pero aún hay más.
Madre mía, que miedo! Yo no sabía que podían pasar estas cosas cuando se cumplen 60 años!

Ayer sábado nos reunimos en casa mis dos hijas , mi nieta, y Carles la pareja de una de ellas.
Comimos y después me sorprendieron con un delicioso pastel, me llenaron la casa con flores de todos colores , me revolucionaron la casa, cogieron el mando por completo e hicieron TODO lo que quisieron con mis cosas.

Fuímos a cenar al restaurante chino, al volver siguieron revolviendo la casa hasta volver bien entrada la noche a su casa.

Si eso es ser mayor yo también quiero eso.

Pero sigo diciendo que no quiero dejar de sentirme joven: con ilusiones, ansias de comerme el mundo, tener empuje para volver a empezar las veces que sea necesario, seguir teniendo la capacidad de soñar.
Quiero seguir sintiendome niña y poder sorprenderme con ver salir el sol, abrirse una flor, el canto de un pájaro, y quiero creer que salto alto hasta el cielo ( aunque la verdad sea que me cueste andar por el dolor que siento en mis rodillas.)

A mis 60 años, QUIERO sentirme feliz.

domingo, 5 de abril de 2009

Sweeney Todd


Me invitaron unos amigos, unos amigos especiales, percibo su amistad y su cariño pero siempre tras una linea de corrección y respeto, les quiero también por eso.

Pero no fué eso solo, sino que conmigo anduvieron la segunda milla, ( como decimos los "mormones"), o sea que no satisfechos con la invitación al teatro, me invitaron a cenar, y me llevaron en taxi adonde fué necesario , en fin, fué una noche increible.

La obra de teatro o musical o lo que querais llamar , porque a fin de cuentas yo no estoy muy al corriente de los espectaculos que se dan hoy dia, fué estupenda, pero encima estábamos en el centro de la sala en la segunda fila, así que a los actores los pude ver muy de cerca, como estaban caracterizados en personajes del Londres del siglo XIX , pues la verdad, pensé que me darían un poco de miedo ( bueno, la verdad es que si que me daban), pero la obra me subyugó desde el principio, el escenario, vestuario, y lo más increible, las voces, el bienhacer de los actores, en sus caras se reflejaba el odio, la venganza, el rencor, la indiferencia, la sorpresa, la injusticia, el amor.

Fueron unas horas que pasaron inadvertidas y deliciosas que siempre recordaré.

Gracias Josep y Ricard.

miércoles, 1 de abril de 2009

SOLA EN LA PENUMBRA

Sola en la penumbra
autor: Tom Philbin

Es un libro ameno, rápidamente te sumerges en él, vives con la protagonista sus miedos, angustias. Pero los ves desde tu ángulo personal, no eres ella aunque la comprendas , tampoco me identifico para nada con el " chico" ( ¿ será porque soy mujer ? ).
Es una lectura interesante, distraida, que puede ayudar a pasar un rato de relax, y como no, como la letra es bastante grandecita pues resulta muy agradable de leer.

martes, 31 de marzo de 2009

ERROR DE DIAGNOSTICO


Error de diagnóstico
de Henry Denker.
Sí, me ha gustado, es realista, desgraciadamente realista, presenta el mundo de los médicos en los hospitales , sus intereses, inquietudes, problemas. Su día a día, un error de diagnóstico tomado aceleradamente , por prisas y conveniencias. El médico ve al paciente como parte de su trabajo y no como persona individual con problemas y sentimientos reales y únicos para él, por ello se toman decisiones que pueden afectar la vida del paciente para siempre.
El hospital, lógicamente se ve obligado a tapar tales errores para no afectar su imagen , y ello lleva al obligado silencio de la " ética profesional" .
Cuando tienes una queja o cualquier reclamación, ya se sabe, se tiran la pelota unos a otros y al final es el paciente el culpable.
Después todo resulta maravilloso, triunfa el bien sobre el mal, querría creerlo, pero la verdad, no puedo.
Frase a resaltar:
Los médicos están siempre apurados. Parecen enojados. Es como si, a menos que uno tenga una enfermedad realmente mala, no quisieran que nadie los molestara.
Los internos y los residentes ávidos de encontrar casos complicados y poco frecuentes por la experiencia que dichos casos les brindarían, tendían a mostrarse bruscos con aquellos pacientes que sólo presentaban enfermedades menores de rutina y quejas. Para ellos, la clínica era un campo de práctica, no un lugar para tratar a pacientes cuyas enfermedades, aunque resultaran intrascendentes para los médicos y los cirujanos, eran muy reales para las personas sencillas y, con frecuencia, fuente de verdadera preocupación y aflicción.

sábado, 14 de marzo de 2009

Madre


Un niño, antes de nacer, le preguntó a Dios: - Dicen que pronto me enviarás a la Tierra; pero ¿cómo viviré, siendo tan pequeño en indefenso?
- Entre muchos ángeles, elegí uno para tí; te está esperando. Ese ángel te cuidará.
- Pero, ¿ por qué tengo que irme? Aquí en el Cielo no hago más que cantar y sonreir, eso basta para ser feliz.
-Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los dias, te amará mucho y serás feliz.
- Y ¿ cómo entenderá cuando la gente me hable; si no conozco el extraño idioma de los hombres?
- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.
- Y ¿ qué haré cuando quiera volver a hablar contigo?
-Tu ángel te juntará las manos pequeñas y te enseñará a rezar.
- He oído que en la Tierra hay hombres malos. ¿ Quién me defenderá?
- Tu ángel te defenderá, aun a costa de su propia vida.
- Pero estaré triste porque no te veré más, Señor.
- Tu ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia.
En ese instante, una gran paz reinaba en el Cielo pero ya se oían voces terrestres. El niño, presuroso, antes de partir hizo la última pregunta:
- Dios mío, ya me voy... Dime su nombre. ¿ Cómo se llama mi ángel?
- Su nombre no importa. Tú le dirás: Mamá.